domingo, 9 de septiembre de 2012

LA VIRGEN Y EL SANTO NIÑO EN LA OBRA DE RUBEN DARIO

En esta ocasión les presentamos un bello poema en prosa sobre la Santa Virgen María y el Niño escrito por el gran poeta nicaragüense Rubén Darío. La presente obra forma parte de su emblemático libro "Azul", obra maestra de la literatura latinoamericana de fines del siglo XIX y principios del siglo XX que fuera la punta de lanza del movimiento literario modernista.  Esperamos que sea de su agrado.





LA VIRGEN DE LA PALOMA


Anduvo, anduvo.

Volvía ya a su morada. Dirigíase al ascensor cuando oyó una risa infantil, armónica, y él, poeta incorregible, buscó los labios de donde brotaba aquella risa.

Bajo un cortinaje de madreselvas, entre plantas olorosas y maceteros floridos, estaba una mujer pálida, augusta, madre, con un niño tierno y risueño. Sosteníale en uno de sus brazos, el otro lo tenía en alto, y en la mano una paloma, una de esas palomas albísimas que arrullan a sus pichones de alas tornasoladas, inflando el buche como un seno de virgen, y abriendo el pico de donde brota la dulce música de su caricia.

La madre mostraba al niño la paloma, y el niño, en su afán de cogerla, abría los ojos, estiraba los bracitos, reía gozoso; y su rostro al sol tenía como un nimbo; y la madre, con la tierna beatitud de sus miradas, con su esbeltez solemne y gentil, con la aurora en las pupilas y la bendición y el beso en los labios, era como una azucena sagrada, como una María llena de gracia, irridiando la luz de un candor inefable. El niño Jesús, real como un dios infante, precioso como un querubín paradiasíaco, queria asir aquella paloma blanca, bajo la cúpula inmensa del cielo azul.

Ricardo descendió, y tomó el camino de su casa.


RUBEN DARIO  (Félix Rubén García Sarmiento)
Nicaragua, 1867 -- 1916